Visas, licitaciones, becas o cualquier trámite. Ajusta el peso del conjunto completo sin que el revisor deje de poder leerlos.
Un compresor común busca una sola cosa: el archivo más pequeño posible. Eso está bien para una presentación y es un desastre para un trámite. El documento sale liviano y el funcionario lo devuelve por ilegible, que en la práctica cuesta semanas.
Esta herramienta hace lo contrario. Busca el archivo más pequeño que todavía se pueda leer, y trata todos tus documentos como un solo conjunto frente al límite del portal, porque así es como los vas a subir.
La barra de arriba muestra cada archivo como un bloque de color dentro del límite total. De un vistazo ves cuál se está comiendo tu presupuesto. Casi siempre es una foto del pasaporte.
Una carta de motivación o un certificado laboral son texto, no imagen. Convertirlos en foto los vuelve borrosos y más pesados. Esas páginas se copian intactas.
Si comprimir un archivo lo haría más pesado, se devuelve el original sin tocar. Puedes pasar el mismo documento por aquí dos veces sin dañarlo.
Si el escaneo de origen es de baja resolución, no lo empeora: te lo marca y te dice que vuelvas a escanear desde el papel. Ese es el error que más requerimientos genera.
No. Todo pasa dentro de tu navegador. Pasaportes, extractos bancarios y antecedentes judiciales nunca salen de tu dispositivo. Por eso también funciona sin buena conexión.
Sí. JPG, PNG, WEBP y HEIC del iPhone. Cada foto se convierte en una página A4 con la orientación correcta.
No se pueden convertir dentro del navegador. Ábrelos y usa Archivo → Guardar como PDF, luego trae ese PDF aquí.
Sí. Entra en Revisar páginas y gírala. Un documento acostado es una de las razones más comunes por las que piden reenviar todo.